viernes, 30 de abril de 2021

Descubren una estructura nueva en la Vía Láctea: El Espolón de Cefeo

 

Representación artística de la Vía Láctea:
NASA/JPL-Caltech/ESO/R. Hurtderivative work: Cmglee - Artist’s impression of the Milky Way.jpg, Dominio Público.
 

Si quisiéramos ver la Vía Láctea con nuestros propios ojos tendríamos que recorrer tantos años a la velocidad de la luz (miles) para lograr tener una visión válida que sería muy poco viable, incluso aunque nos fuera posible hacerlo. Pero por suerte, no hace falta viajar a la velocidad de la luz y verla con nuestros ojos para saber el aspecto que tiene. En la actualidad, se sabe que la Vía Láctea es una galaxia espiral y que nosotros mismos, nuestro sistema solar, está situado en uno de sus brazos espirales, en el brazo de Orión. 

Las estrellas nos cuentan cosas del universo. Es cierto que no nos hablan de la manera que estamos acostumbrados, ellas al igual que nosotros tienen su propio "lenguaje". Pero si prestamos atención podemos aprender mucho de ellas. Una de las muchas cosas que podemos aprender de ellas es estudiando a un tipo de estrellas muy raras, muy grandes y mucho más calientes que el Sol: las estrellas azules o estrellas OB. Un conjunto de científicos de la misión GAIA dirigido por estudiosos del Centro de Astrobiología (CAB CSIC-INTA), estaba precisamente estudiando estrellas azules, cuando descubrieron algo en nuestra galaxia que hasta el momento había estado escondido. 

Este tipo de estrellas son muy estudiadas porque nos aportan mucha información. Viven poquísimos años y, aunque esto pueda parecer un inconveniente de primeras, en realidad es un factor clave, porque al vivir tan poco, no les da tiempo a desplazarse muy lejos de donde se formaron, por lo tanto, nos indican que dicha región donde se hallan es una región "viva" de la galaxia, una zona donde se siguen formando estrellas, o sea, regiones de formación estelar. 

Por ese motivo dichos científicos estaban estudiando estas estrellas azules y actualizando el catálogo estelar denominado Alma Lominous Stars (ALS), que es el más grande catálogo de estrellas azules de la galaxia. Como resultado y con todos los datos obtenidos se ha conseguido desarrollar un mapa muy minucioso de los brazos de nuestra galaxia, la Vía Láctea.

Después del trabajo, el equipo de científicos decidió echar un vistazo a las estructuras de la galaxia circundantes que se veían con más claridad y fue entonces cuando encontraron algo curioso que antes no estaba ahí: una ramificación.

Esa ramificación es una estructura monumental de unos 10.000 años luz que junta el brazo de Orión (donde estamos nosotros, el Sistema Solar), con otro brazo, el brazo de Perseo, contiguo al nuestro. Saliendo de la nebulosa de Orión y llegando hasta la nebulosa de la Roseta. Pero además esta estructura no es plana, sino que se eleva por encima del plano galáctico, como una ondulación. Parecido a cuando estiras una sábana y queda alguna arruguilla por el medio. Esto, por cierto, se conoce como corrugación.

En verde he trazado una trayectoria entre la nebulosa de Orión y de la Roseta (no tiene que ser necesariamente igual a esa, es para ayudar a verlo). Como la imagen no tiene mucha definición he rodeado también el brazo de Perseo y el de Orión. En amarillo he rodeado las nebulosas de Orión y Roseta. Imagen de Wikimedia commons


La estructura la bautizaron como el Espolón de Cefeo. El nombre viene por la constelación de Cefeo, porque es el sector del cielo donde se ve más grande esta composición, y el concepto de espolón es debido a que esta clase de construcciones se designan como espolones

Hace poco ya se había propuesto que podría existir algo que sobresalía del plano galáctico en la distribución de estrellas OB, conocido como la onda de Radcliffe, pero hasta ahora no hubo confirmaciones. No estaban seguros de si su existencia se podría deber a una colisión previa con otra galaxia o incluso si la causante de la ondulación podría ser la materia oscura. También sugirieron que ese podria haber sido el lugar de nacimiento del Sol, pero es una hipótesis todavía sin confirmación. Volviendo a la onda de Radcliffe, la cresta, la parte más alta de la ondulación, sería el espolón de Cefeo y los valles estarían situados en las nebulosas de Orión y la Roseta.

He hecho una representación en Paint -un poquito cutre- de toda la estructura.

Teniendo presente este espolón que se acaba de hallar, podemos conseguir mucha información acerca del pasado de la Vía Láctea. Por ejemplo, igual que las cicatrices en la piel nos hacen saber que ahí hubo una herida, si nuestra galaxia presenta esas corrugaciones de las que hemos hablado, significa que en el pasado tuvo una historia violenta. Una explicación probable es que podrían haber tenido lugar colisiones con otras galaxias.

¿Y ahora qué? 

El próximo paso para los investigadores va a ser situar aun más estrellas OB en el mapa para hacerlo todavía más preciso, y esperan que aportará todavía más datos sobre las construcciones de nuestra galaxia. 


⭐Fuentes e información de interés:

Onda de Radcliffe.

Estrellas OB.

Noticia original del CAB.

Nebulosa de la Roseta.

Nebulosa de Orión.

Noticia de livescience sobre el espolón de Cefeo.


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